Esclavos

La Resolución 464 de 29 de enero de 2014 del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) dispone que deberán afiliarse desde el primer día en que se realice la solicitud las personas que tengan ingresos sin relación de dependencia. Esta Resolución es enfática al señalar que se verificará, mediante un cruce de información con el Servicio de Rentas Internas (SRI), Ministerio de Relaciones Laborales y demás entidades públicas, si el usuario se desafilia del sistema sin haber sufrido una pérdida de sus ingresos. Señala además que el IESS procederá a realizar entonces el cobro de los aportes adeudados por recargos, intereses y multas correspondientes.

Se desata entonces una lluvia de preguntas. ¿En base a qué ingreso se determinará mi contribución al IESS? Señala la referida resolución que la aportación se calculará en base a la facturación mensual declarada al SRI teniendo en cuenta como base presuntiva un monto no menor al salario básico unificado.

Adicional a ello existen jubilados que también facturan – asesorías o consultorías eventuales.

Me pregunto: ¿Cómo se aplica aquí esta Resolución? ¿Deben volver a aportar?

Hasta el año 2013, la afiliación al IESS para trabajadores que no se encontrasen en situación de dependencia laboral era voluntaria, a partir de hoy ha dejado de serlo. Hoy el Estado establece un porcentaje fijo de aportación al IESS a un ciudadano que percibe un ingreso variable. ¿Ocurrencias no?

¿En base a que? La Resolución dice que considera el artículo 371 de la Constitución que señala que el IESS se financiará entre otros rubros, “de los aportes de las personas independientes aseguradas” – hoy no sé qué tanto nos queda de independientes a las personas-.

Esta resolución trata desigualmente a los actuales y potenciales contribuyentes del IESS. Aunque actuarialmente para el IESS represente el mismo porcentaje de aportación, existe una gran diferencia en cuanto al monto de contribución. Todos aquellos quienes se encuentren en relación de dependencia deberán aportar únicamente un 9.45% (si, ya cambió) y su empleador el 11.05%. Mientras que “las personas independientes” que presten servicios profesionales sin una relación laboral directa deberán aportar por ellos mismos el 20.5% de sus ingresos mensuales.

Entonces hagamos la cuenta: 20.5% para el IESS, 10% de retenciones al impuesto a la renta, su correspondiente pago, que puede llegar hasta un 35% según sea el caso, 15% de participación y adicional a ello, los distintos impuestos indirectos y tasas.

Tras algunos episodios de este gobierno -que no dejan de sorprenderme- éste me indigna. El actual gobierno castiga a los emprendedores y trabajadores independientes y le impone un costo fijo a un ingreso variable. Está claro el mensaje que el gobierno nos envía en esta ocasión:

“Queremos empleados y subordinados”.

Me siento como si volviese a tener ocho años y mi mamá me daba 400 sucres a la semana para la colación. Ella me aconsejaba en qué alimentos es mejor gastar mi dinero, pero nunca me lo impuso, era sólo un consejo.

Hoy el gobierno me ordena, qué porcentaje de mis ingresos –y vaya porcentaje– debe llevarse para él decidir en qué invertir por mi (yo aparentemente no puedo hacerlo sola). Y como si fuera poco decide que es mejor invertir en su sistema de salud pública antes que en un proveedor privado, de mi elección. ¿No pensaron en que quizás, yo no quiera aportar a ningún proveedor de salud y prefiera gastármelo en lo que a mi se me ocurra? Finalmente es mi sueldo, ¿o ya no?

Claro, asumo, el gobierno necesita dinero. El IESS también lo necesita para cumplir sus ofrecimientos, como por ejemplo, el brindar cobertura a los cónyuges/parejas e hijos hasta los 21 años de los afiliados sin incrementar significativamente el aporte del Estado ecuatoriano a la caja del IESS. ¿Por qué yo tengo que financiar los ofrecimientos del gobierno? Veamos porque:

Según un informe de la Dirección Económica del Seguro Social para marzo de 2012 eran $2,776 millones de dólares los que el Estado le debía al IESS. En abril de ese mismo año el IESS y el Ministerio de Finanzas firmaron un convenio para pagar únicamente $1,556 millones de dólares de los cuales un 84% se pagó en bonos – los cuales fueron autorizados por Pedro Delgado (el ex Presidente del Banco Central) y el restante 16% en efectivo. Estos bonos tienen un plazo de 12 años, con 6.5 años de gracia en los que se paga el interés y un 7.5% de interés fijo anual.

Se conoce que a partir de abril de 2012 Finanzas empezó a emitir bonos –es decir más deuda– para pagar los aportes y hasta finales del 2012 pagó 398 millones en más bonos. Cuando el artículo 290 de la Constitución en su numeral 3 manda que ¨Con endeudamiento público se financiarán exclusivamente programas y proyectos de inversion” (lo resaltado me pertenece).

Pero todas estas operaciones se han mantenido reservadas al amparo de lo que dispone el Código Orgánico de Planificación y Finanzas Públicas que permite declarar secretas y reservadas algunas operaciones de endeudamiento público. Por ello las Bolsas de Valores de Quito y Guayaquil no tienen registradas dichas emisiones de papeles.

Aunque Fernando Cordero diga enfáticamente “El Estado no debe ni un sólo centavo al IESS” yo quisiera conocer cuándo se han recibido los pagos de intereses pactados en los bonos y el pago de los restantes 1220 millones de dólares que debe el Estado al IESS desde 2010.

En América Latina son muchos los países que ya entendieron lo que en palabras de Jose Piñera es la seguridad social:La seguridad social –sin duda, es el mayor de todos los monopolios estatales existentes– era un sistema inspirado en esa lógica que hace depender a las personas del Estado, ese “ogro filantrópico” descrito por Octavio Paz” y optaron por un sistema distinto de ahorro y hoy se encuentran a la cabeza del crecimiento en América Latina y envidiablemente muchos de ellos forman parte de la Alianza del Pacífico.

En paises como Chile, Perú, Colombia, Uruguay, México, Bolivia, El Salvador, Costa Rica y República Dominicana ya existe el sistema AFP de capitalización individual, administración privada y rol subsidiario (regulatorio y solidario) del Estado donde ya hay más de 70 millones de trabajadores con una cuenta de ahorro para la vejez y fondos de pensiones que alcanzan los $250,000 millones (aproximadamente un 16% del PIB total). En Chile, este sistema permitió que del capital total en las cuentas de ahorro, solo un 23% corresponda a los aportes de los afiliados y el restante 77% tenga su origen en la rentabilidad de los fondos. 

Pero no, nosotros preferimos la universalización de la seguridad social. Así, a mi que no me universalicen nada.

La madrugada del 11 al 12 de abril de 1918 fue una noche de cuchillos largos en Moscú. Mil agentes de una desconocida agencia estatal irrumpieron en los domicilios de quinientos ciudadanos sospechosos de militar en organizaciones anarquistas. Se trataba de una agencia recién creada a la que llamaban Cheka y que dependía directamente del camarada Lenin. La redada se saldó con la detención de todos los sospechosos y la ejecución sumaria de un pequeño grupo en las dependencias que la organización acababa de estrenar en la plaza Lubianka, junto al Kremlin.

La Cheka era el tipo de organismo represor que Lenin venía buscando desde su ascenso al poder unos meses antes. Las soflamas de liberación se habían apagado tan pronto como los bolcheviques se adueñaron del Kremlin. Lejos de colmar las aspiraciones de los trabajadores rusos, la revolución encarnada en Lenin estaba tornándose muy impopular. Los comunistas ya no eran vistos como libertadores, sino como bestias vengativas y sedientas de sangre que robaban al proletario para después entregar el botín al Partido.

La creciente desafección hacia la camada bolchevique hacía temer lo peor. Pero Lenin no tenía ninguna intención de desalojar el poder que tanto tiempo y esfuerzo le había llevado conquistar. Nada menos que una vida entera dedicada a la conspiración política coronada por un inesperado éxito en las jornadas de octubre. Tras ellas, y con intención de mantener a raya a los díscolos, encargó a uno de sus lugartenientes, el aristócrata polaco Félix Dzerzhinski, que formase una milicia dedicada a vigilar de cerca y reprimir los conatos de disidencia que fuesen apareciendo mientras el Partido se acomodaba en Moscú.

Felix Dzerzhinski

Dzerzhinski creo una «estructura ligera, flexible, inmediatamente disponible, sin un juridicismo puntilloso, sin restricción para tratar, para golpear a los enemigos con el brazo armado de la dictadura del proletariado». La «estructura» se escondió tras un nombre tan de aquel momento que nadie sospechó nada raro: «Comité Militar Revolucionario de Petrogrado», se llamaba.

El Comité de Petrogrado era algo necesariamente temporal. Dos meses después de establecerse se vio superado por los acontecimientos. Sus setenta integrantes se quedaban cortos para atender los frentes de la contrarrevolución, que cada vez eran más numerosos e incontrolables. En diciembre Lenin llamó de nuevo a Dzerzhinski para encomendarle la creación de una «comisión especial» que luchase «con la mayor energía revolucionaria contra la huelga general de los funcionarios y determinara los métodos para suprimir el sabotaje». Comisión especial en ruso se dice «Chrezvychaynaya Komissiya», es decir, Che-Ka.

Lenin andaba obsesionado con la Revolución Francesa, a la que consideraba precedente y madre nutricia de la rusa. Quería encontrar un «Fouquier-Tinville que nos mantenga en jaque a toda la canalla contrarrevolucionaria», un «sólido jacobino revolucionario» que supiese estar a la altura de una empresa tan ambiciosa como la de demoler hasta los cimientos la contrarrevolución. Ese jacobino iba a ser, por méritos contrastados, el propio Dzerzhinski.

Escudo de la Cheka

A mediados de diciembre estaba ya todo decidido. La Cheka sería la espada del Partido, y así se hizo ver en el escudo de la organización, formado por una espada dorada de la que sobresalía, en relieve, la estrella de cinco puntas y el emblema de la hoz y el martillo. Trotsky anunció a los suyos que «en menos de un mes el terror va a adquirir formas muy violentas». La apelación a los jacobinos era continua. El comisario del Pueblo para la guerra, recordó que la pena ya no sería «la prisión, sino la guillotina, ese notable invento de la gran Revolución Francesa».

Días después Lenin en persona se dirigió a un soviet de obreros fabriles para advertirles de que la Revolución se defendería con uñas y dientes. «¡A menos que apliquemos el terror a los especuladores —una bala en la cabeza en el momento— no llegaremos a nada!», les dijo llevado por el enajenamiento revolucionario que se apoderaba de él durante los mítines. Dzerzhinski, por su parte, iba ultimando los detalles de la nueva agencia que tendría dos tareas fundamentales. La primera «suprimir y liquidar todo intento y acto contrarrevolucionario de sabotaje». La segunda «llevar a los saboteadores ante un tribunal revolucionario».

En marzo la Cheka quedó formalmente constituida. Estaba dividida en tres departamentos: información, organización y operación. Al principio sólo se le adjudicaron 400 funcionarios que pronto, en sólo tres meses, ya serían más de dos mil, a los que había que añadir un contingente de tropas especiales, militares debidamente entrenados en el contraespionaje que dependían directamente de la «Gran Casa», apodo que los chequistas pusieron al edificio de la plaza Lubianka.

Los efectivos de la Cheka aumentaron exponencialmente cuando la guerra civil se recrudeció en enero de 1919. Esta organización tenía una ventaja fundamental: operaba total y absolutamente al margen de cualquier ley o convención. Los disidentes y los soldados blancos la temían mucho más que al Ejército Rojo. Los chequistas practicaban la tortura sistemáticamente y reservaban muertes atroces para los detenidos. Aplicaban el manual completo de tormentos medievales: desollamiento, crucifixión, empalamiento, lapidación, horca… no había especialidad que los agentes de Dzerzhinski ignorasen.

Image

Para atemorizar a la población civil organizaban espeluznantes ejecuciones públicas en las que desplegaban gran creatividad homicida. En las provincias del norte solían desnudar a los presos y verter sobre ellos agua que, a 30 grados bajo cero, se congelaba rápidamente formando estatuas de hielo vivientes. En ocasiones colocaban un tubo en la boca de los reos y deslizaban una rata sobre él para que ésta, azuzada por un tizón que el verdugo ponía en el otro extremo del tubo, desgarrase la garganta de los condenados hasta provocarles una espantosa muerte.

Image

El fusilamiento era quizá el más benévolo de sus veredictos. Nadie estaba a salvo. Cualquiera mayor de ocho años era condenable al paredón. Las ejecuciones tenían que ser masivas y públicas para infundir un temor casi religioso entre los aldeanos. En aquella guerra sin cuartel iba a ser el miedo a una represalia siempre inhumana el mejor aliado de los bolcheviques. La prensa del régimen se hacía eco de las proezas que la Cheka iba perpetrando por Rusia en cuidadas historias de portada que ponían los pelos de punta a cualquiera.

A cualquiera menos al camarada Lenin, decidido a hacer de su invento la columna vertebral de la nueva Rusia socialista. En enero de 1920, coincidiendo con algunas de las masacres más pavorosas, se reunió con un soviet de líderes sindicales y les dijo con vehemencia: «No debemos dudar si fusilamos a miles de personas, y no dudaremos, y salvaremos el país».

Los excesos de la Cheka cruzaron las herméticas fronteras de Rusia y llegaron a Occidente. Pero la Revolución bolchevique tenía aún crédito ilimitado, nadie movió un dedo para denunciar la degollina sin cuento que estaba teniendo lugar en Rusia tras las bambalinas de la guerra civil. Dzerzhinski había cumplido. En 1922 la guerra terminó y, con ella, cualquier atisbo de disconformidad con los nuevos zares del imperio que, desde ese año, pasó a llamarse Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas.

Image

Había llegado la hora de convertir la «comisión especial» en algo más orgánico y propio de la nueva realidad posrevolucionaria. De la Cheka nació la OGPU, siglas en ruso de Directorio Político Unificado del Estado. La palabra —Cheka— y la profesión —chequista— se resistieron a morir. Los rusos siguieron conociendo a la temida policía política como la Cheka y hasta exportaron la idea (y el miedo) al extranjero, incluyendo la España republicana, donde el modelo soviético de policía política se aplicó con rectitud aterradora durante la guerra civil. Se desconoce cuántas víctimas ocasionó la Cheka original en sus cuatro años escasos de vida, pero las estimaciones más moderadas calculan que la cifra asciende a las 200.000 personas.

Dzerzhinski nunca hubiera podido imaginar que su macabro invento pudiese llegar tan lejos y convertirse en un instrumento tan eficazmente mortífero. Murió pocos años después de un infarto mientras pronunciaba un discurso. La URSS le supo agradecer los servicios prestados erigiendo una monumental estatua de 15 toneladas esculpida en hierro en la plaza Lubianka, delante de su verdadero hogar, la «Gran Casa», la de la Cheka (KGB).

Monumento a Dzerzhinski

Flashback a 1991, cuando la estatua de Felix Dzerzhinski fue tumbada.

La estatua fue derribada por los manifestantes de su pedestal, frente a la sede de la KGB en Lubyanka, Moscú, tras el fallido golpe de la línea dura comunista contra Mijail Gorbachov en 1991. El monumento de bronce ha languidecido desde entonces en un parque abandonado de la ciudad, junto a otras estatuas de Lenin, Stalin y Brezhnev.

Fuente: Historia Criminal del Comunismo, de Díaz Villanueva Fernando.

Imágenes de Internet.

Mi padre me contó una vez que en ciertas zonas campesinas del Ecuador, hace mucho, la gente tenía un dicho: “a la mujer y al burro sólo con el palo”. Frase que alude tanto al carácter de semovientes de ambos seres, como a su tozudez al no querer obedecer órdenes. Desconozco si aún sigan usando ese aforismo los campesinos de la patria. Sin embargo, he escuchado con estupor cómo un supuesto estadista arremete con el garrote de su “ideología” a nuestras queridas y combativas feministas y, de paso, también hace objeto de su ira a alguno que otro “burro” que osa cruzarse entre él y sus intereses…. ejem… proyecto político… (El último de esos burros lleva el apellido de un conocido escritor ibérico que, curiosamente, inmortalizó a otro asno, Platero).

Dice el circunspecto y severo gobernante que la “ideología de género” que se inculca a nuestros chicos en los colegios (líbranos del mal, San José María), es una barbaridad que no resiste el “menor análisis”. Afirma el predicador desde su púlpito sabatino que la mujer debe ser “femenina” y el hombre “masculino”. Reitera que las terribles, peligrosas, funestas personas que buscan la equidad sólo son quinta-columnistas de un proyecto que, en el fondo, intenta socavar el concepto tradicional de familia (cimiento sobre el que se funda la muy cristiana sociedad occidental). No contento con eso, desnuda en acto público a sus -muy posiblemente- futuras ex-coidearias, por osar desafiar el rol que la naturaleza, Dios, la Iglesia, han dado a la mujer, es decir, ser una fábrica de bebés y/o una extensión de la cocina. Culmina el auto de fe con la ovación de la cristianísima audiencia.

Recordemos la admonición de Escrivá de Balaguer, quien en la obra cumbre del underground literario católico, “Camino” (300 semanas en las listas de los libros más regalados, porque nadie lo compra) dice lo siguiente: “Si queréis entregaros a Dios en el mundo, antes que sabios —ellas no hace falta que sean sabias: basta que sean discretas— habéis de ser espirituales, muy unidos al Señor por la oración.”. Pero no, las feministas no son discretas: hablan. Y hablan mucho. Y enseñan. Y pretenden ser sabias. Y buscan que su voz no sólo se escuche, sino que se refleje en la elaboración de políticas públicas. Es el colmo de la ingratitud! No contentas con haber aprendido a leer y escribir, para luego haber conseguido títulos universitarios, buscaron el derecho al voto, y posteriormente accedieron a cargos de elección popular. ¿Qué mas quieren? ¿Aborto? ¿Igualdad? No, aquí en el Ecuador del S. XXI, se practica lo que manda la mayoría, y la mayoría exige que la mujer calle y se someta al hombre, porque así lo quiso Dios, y es deber de los gobernantes hacer cumplir la ley divina.

Supongo que a futuro, Ejecutivo, Legislativo y la Conferencia Episcopal (los tres poderes del Estado), elaborarán algún proyecto de reforma constitucional que ponga fin a esa “perversa” idea del laicismo, para que Su Majestad pueda rezar todas las novenas habidas y por haber sin tener que sonrojarse ante las cámaras de un conocido canal de televisión que tantas noches de insomnio le provoca. Enrique IV dijo alguna vez “Paris vaut bien une messe” (“París bien vale una misa”), cuando tuvo que abjurar del calvinismo para salvar el pellejo y al mismo tiempo subir al trono. Ya escucho la campana de la Catedral repicando cuando Su Majestad, al grito de “Carondelet bien vale una misa”, escupa sobre la efigie de Alfaro, proscriba la francmasonería y el protestantismo, y proclame la devoción católica del pueblo ecuatoriano.

Mientras eso sucede, les recomiendo que empiecen a rezar las Preces, a ver si se les quita lo infieles, que yo voy a buscar mi silicio para mortificar este cuerpo pecador, con un fondo musical de aquella santa mujer, Hildegard von Bingen.

PRECES (fragmento)

Sérviam!

V /. Ad Trinitatem Beatíssimam.

R /. Grátias tibi, Deus, grátias tibi: vera et una Trínitas, una et summa Déitas, sancta et una Unitas.

V /. Ad Iesum Christum Regem.

R /. Dóminus Iudex noster; Dóminus Légifer noster; Dóminus Rex noster. Ipse salvabit nos.

V /. Christe, Fili Dei vivi, miserere nobis.

R /. Christe, Fili Dei vivi, miserere nobis.

V /. Exsurge, Christe, ádiuva nos.

R /. Et líbera nos propter nomen tuum.

Ahí se ven.

El 22 de noviembre 1963 sucedió lo impensable: John F. Kennedy, el presidente más popular y carismático de los Estados Unidos era asesinado. Mientras el país aún estaba en shock y lloraba su muerte, la Reserva Federal ya tenía en marcha un plan para honrar su memoria. De hecho, se dice que los planes para acuñar una moneda con el perfil de Kennedy, comenzaron ese mismo día, a pocas horas de su muerte.

Reacción en las calles frente al asesinato de Kennedy, 22 de noviembre de 1963 © Wayne Miller / Magnum Photos

Reacción en las calles frente al asesinato de Kennedy, 22 de noviembre de 1963
© Wayne Miller / Magnum Photos

Para este homenaje fueron consideradas las monedas de 25 centavos, medio dólar y de un dólar. A la final se decidió que la más conveniente sería la de medio dólar. Se dio la orden de que los diseños previos fueran más como en plan conmemorativo, con la imagen del ex presidente en el anverso y el sello del águila presidencial en el reverso.

A pesar de todas las buenas intenciones, se les presentó un problema. De acuerdo a la Ley de Acuñación de Monedas que regía desde 1963, el diseño de una moneda debía estar en circulación por lo menos 25 años para ser cambiado. La moneda de medio dólar que se acuñaba en ese momento, era el medio dólar de Franklin, que estaba circulado desde apenas 15 años. Sería necesaria una legislación especial para aprobar la producción del medio dólar de Kennedy. El Congreso por supuesto aprobó esta legislación – la Ley de 30 de diciembre de 1963 – en sólo unas pocas semanas.

79903_1

Se acuñó una prueba de monedas de medio del dólar de Kennedy a inicios de 1964. Las primeras monedas que salieron de este primer molde original tenían lo que ahora se conoce como “los cabellos acentuados”, pero por alguna desconocida razón ese diseño fue modificado después de aquella primera producción.

Hay rumores de que a la ex primera dama, Jacqueline Kennedy, no le gustaba el diseño porque se veía un mechón de cabello pronunciado sobre la oreja, como despeinado. Otro motivo -más factible- puede haber sido para debilitar un poco el diseño y gastar menos metal (todavía era plata) en su producción. De cualquier forma, el medio dólar de Kennedy se hizo muy popular entre los coleccionistas y más que nada en el público en general. La demanda de los ejemplares de la primera prueba fue tan alta, que entre finales de enero y principios de febrero, todas las monedas acuñadas que fueron puestas en circulación desaparecieron.

A la izquierda un ejemplo de "los cabellos acentuados" de 1964

A la izquierda un ejemplo de “los cabellos acentuados” de 1964

Irónicamente, el medio dólar de Kennedy fue el que acabó con la circulación de las monedas de medio dólar. Fue inicialmente concebida para ser una moneda de normal circulación, pero este nuevo medio dolar fue acaparado por el público y era casi inexistente en transacciones. De hecho, hasta antes de 1964, la moneda de medio dólar fue un elemento clave del comercio americano diario y doméstico. Tan normal era su uso, que cada caja registradora era fabricada con su respectivo espacio para los medios dólares (ahora ya no), pero después del lanzamiento de la famosa moneda, el público conservó la mayor parte de la producción y se creó una escasez a nivel general.

Con temor a que repita eventualmente el mismo fenómeno, en 1965, la Reserva Federal decidió retirar de circulación todas las monedas de plata a excepción de los pocos Kennedy que aún circulaban, porque habían sido diseñados con un contenido de plata más bajo. El remedio fue peor que la enfermedad porque ahora fueron acaparadas por su alto contenido de plata todas las monedas de 50, 25 y 10 centavos diseñadas antes de 1965, creando una escasez aún mayor de circulante. En 1971, cuando la plata fue retirada completamente de todas las monedas de medio dólar, la demanda y el uso de las mismas disminuyó drásticamente.

Diseños de 0,50 cetvs. que circularon

Diseños de 0,50 cetvs. que circularon

El medio dólar de Kennedy de 1964 fue atesorado por casi todas las familias norteamericanas, pero aún así, sigue siendo una moneda de colección muy cotizada.

Algo muy curioso es que esa nueva crisis de circulante generó otro fenómeno: ahora es fácil encontrarlas a la venta de acuerdo a su cantidad de plata en la aleación. Una moneda de 1964 puede alcanzar precios de $ 1200 a $ 2800. Las que son escasas y por ende más cotizadas son las de la primera tanda de “los cabellos acentuados” que alcanzan precios de hasta $ 5000. Hay para todos los gustos, porque si eres un verdadero aficionado a la numismática y si tienes las posibilidades, puedes encontrar verdaderas joyas del 64 a las que se les pule y les dan un tratamiento especial de esmerilado llamado Ultra Cameo –como a ésta-, que fácil te cuestan $12 000. Ahora, este tipo de negocio trajo de la mano a otros profesionales y revalorizó a los casi extintos expertos numismáticos, especialmente porque en los últimos años se han acuñado más tirajes de aquel diseño de prueba para satisfacer la demanda de los coleccionistas.

El féretro de Kennedy llegando a la Casa Blanca desde el Hospital Naval de Bethesda, 1963  © Cornell Capa C / Magnum Photos

El féretro de Kennedy llegando a la Casa Blanca desde el Hospital Naval de Bethesda, 1963
© Cornell Capa C / Magnum Photos

Esta moneda nació de la tristeza de una nación y se convirtió en un artículo de colección por motivos sentimentales. En los Estados Unidos todavía hay mucha gente que cree que si John F. Kennedy no hubiese sido asesinado ese día y lograba culminar su mandato como presidente, el mundo sería ahora un lugar totalmente diferente.

El medio dólar estadounidense prácticamente desapareció y dejó de ser una moneda de curso legal, de hecho, ya ninguna máquina expendedora o de teléfonos la acepta. Esto hizo que la moneda de 25 centavos, el quarter, sea la más utilizada en transacciones comerciales y domésticas.

Fuente: Sentado frente al mundo.

LeerlaCIudad.preview

Los verdaderos tesoros que cualquier ciudad posee, sólo pueden ser descubiertos cuando se caminan por sus calles. Las ciudades más inteligentes son aquellas que están diseñadas brindando esa posibilidad.

Caminar es ejercer tu individualidad, hacer uso de la dignidad de no depender de otro, sea objeto o persona. Cuando caminamos podemos acceder a percibir detalles que se convierten en inexistentes cuando estamos a bordo de alguna burbuja metálica. Caminar es usar el vehículo que nos ha sido dado para transitar esta existencia. Es ponerte en contacto con tu cuerpo, con la ciudad en la que vives, con sus habitantes, con los olores y diferentes sensaciones que expresan las ciudades al mostrarnos su personalidad.

Vivimos en un entorno en el que la gente usa el auto hasta para ir a la tienda que queda a dos cuadras, porque caminar es para los pobres, para los poco importantes, para los que no tienen estatus; y no saben que pensar de esa manera es el verdadero testimonio de pobreza y carencia de conciencia cultural y colectiva.

Caminar es bajarte de cualquier pedestal en el que te hayas subido para empezar a poner los pies sobre la tierra, es un verdadero acto de humildad, pero no esa humildad condimentada por la inferioridad, sino más bien con la grandeza.

Caminar es aprender de la expresión de los rostros de las diferentes personas con las que te vas encontrando por la calle, en cada uno de ellos habita una historia, una vida llena de episodios que encarnan infinitas narraciones que traspasan del un polo al otro el abanico de las emociones y los sentimientos. Caminar es atestiguar la existencia que exuda la piel de las ciudades a través de los poros que son sus habitantes. Perderse esta experiencia es desperdiciar el espectáculo que cada día prepara la ciudad en la que vives, para ti.

Caminar disipa las ideas obsesivas, inspira nuevas formas de observar la vida, descarga el exceso de energía a través de los movimientos de tus extremidades y la actividad cardiovascular. Caminar te libera de la complicidad de estar contribuyendo al exceso de consumo de combustibles, automóviles, espacio, ruido, contaminación y tráfico. Caminar es contribuir a que el entorno sea mejor o por lo menos no se deteriore rápidamente.

Al caminar estás ejerciendo un acto que pone en evidencia tu nivel de conciencia acerca de la realidad interdependiente en la que vivimos, donde cada acto que realizas o que no realizas, tiene un impacto sobre el otro y su sistema.

Y si eres de aquellos que necesitan de su auto, de esa marca de auto, para sentir que eres alguien, que has alcanzado “el éxito”, que posees algún tipo de superioridad frente a los otros, entonces tendrás que pasarte metido en él, porque cuando salgas de tu burbuja metálica, se notará quién eres realmente.

Psic. Esteban Prado Saona

@tulaberinto

<<1 de cada 3 mujeres en el mundo han sido víctimas de violencia psicológica y/o sexual por parte de su pareja>> (OMS 2013).

Hace 15 años, la OMS indicaba que entre el 10% y 15% de las mujeres informaban que sus parejas las obligan a tener relaciones sexuales. Hoy en día esperaba otros datos, otra realidad que no sea igual o peor a la de hace más de una década.

Según varias estadísticas disponibles para 2013, el 35% de las mujeres en el mundo ha sufrido algún tipo de violencia. Eso sin mencionar que hay países en donde las cifras ascienden hasta el 70%, que en comparación con Ecuador, éste es uno de los países con índices altos en donde el 60.6% de mujeres han sido víctimas de violencia (INEC 2012).

En Australia, Canadá, Israel, Sudáfrica y Estados Unidos, entre el 40% y 70% de los asesinatos de mujeres corresponde a violencia en que el agresor es la pareja de la víctima. En datos generales (y aterradores), se ha reportado que el 38% de todos los asesinatos a mujeres en el mundo son cometidos por sus parejas.

Hay quienes aseguran que la violencia contra la mujer ha disminuido ya que las “culturas” han avanzado, sin embargo, hay datos que dicen lo contrario:

  • 64 millones de niñas en el mundo están casadas.
  • 140 millones de niñas y mujeres han sufrido mutilación/ablación genital femenina.
  • De las 20,9 millones de personas que son víctimas de trabajo forzoso, el 55% son niñas y mujeres.
  • El 98% de personas explotadas sexualmente son mujeres.
  • En la UE, hasta el 50% de mujeres sufren acoso sexual en su trabajo.
  • En Estados Unidos, el 83% de las niñas de 12 a 16 años ha experimentado acoso sexual en la escuela.

El año pasado el INEC presentó estadísticas aterradoras que desmitificaron la idea que la violencia sólo se daba en hogares marginales. La violencia contra la mujer en Ecuador se da en todos los estratos sociales y económicos sin importar siquiera el nivel de estudios. Para hacer un recuento de esos datos: 54 % de las mujeres en Ecuador sufre violencia psicológica, 38 % física, 35,3 % patrimonial y el 25 % de tipo sexual.

Par entender de mejor manera el panorama, les copio parte de la infografía que la OMS publicó hace unos meses:
Infografía de la OMS (2013)

Para ver la infografía completa, visitar este link http://goo.gl/fETRK1

@AndreMalquin

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 10.940 seguidores

A %d blogueros les gusta esto: